A ras del suelo.

Y sigo ahogando los pensamientos entre canciones nuevas que quizás me inspiren algo de confianza, que me ayuden a coger las riendas de todo el descontrol de mi vida o yo que sé...no se lo que pretendo para que me voy a engañar. En el aleatorio suena: "Y ríe La Luna por nada...7 dudas, 8 renuncias, 9 fugas, 10 silencios, 11 rosas, 12 docenas de espinas afiladas, oxidadas con desprecio...13 broncas, 14 puñaladas, 15 duchas de agua helada...16 deudas, 17 borracheras, 18 corazones bomba y La Luna llora descuartizada." Mi cabeza solo da vueltas y más vueltas. Al final me doy cuenta de que mucha gente ha estado como yo, ha estado perdida y jodida como lo estoy yo ahora mismo. Pero ya no se si tomármelo como un consuelo o un auto-convencimiento que no va a ningún lado. Me auto-machaco lo se, no hace falta que me lo repitáis pero es normal. Y ahora vienen los reproches y las típicas frases de "No tienes razón" "No sabes lo que dices no seas idiota" No sabéis nada. Vais de entendidos y no comprendéis nada. Nada. No podéis juzgar algo si no lo habéis vivido en vuestra propia piel. No podéis determinar cuanto duele perder a una persona por mucho que digáis que no era buena para mi. Lo que es perderle de verdad, saber que jamás volverá a ser como antes. Que no podrás volver a abrazarle y sentirte como en casa. ¿Por que siempre lo llamáis orgullo? Recibir puñaladas de personas en las que confiabas y por las que hubieses hecho cualquier cosa. Es demasiado fácil decir olvídalo pero cuando consigáis explicarme como me deshago de cada momento, de todos los secretos y toda la confianza volcada entonces lo haré, lo olvidare. Cuando consiga desprenderme de todos los recuerdos y de toda la mierda que llevo por dentro os prometo que lo haré, os juro que lo haré. Y no sabéis lo que es esforzarte día a día por hacer que alguien sonría y que la otra persona solo tenga ojos para si misma, que nunca vea tus problemas y que si tú estas mal el esta peor. Cumulo de cosas lo llaman. Y de sentimientos. Odio que me trates así. Rencor, rabia, incertidumbre, dudas, sonrisas a medias y robadas. ¿Necesitas algo más? Creo que ya vale. No me apetece decir que no voy a hundirme y que nada va a poder conmigo porque sería una mentira. Volver a mentir.  


Otra nueva despedida.

"Todo principio conlleva un final", no hay mayor verdad. A veces lo complicado es determinar cuando algo concluye. Unas veces somos nosotros mismos los que debemos poner fin a las cosas por motivos diversos...En ciertos momentos llegas a desgastarte a ti mismo intentando algo que no tiene sentido, dejándote la piel por alguien que al fin y al cabo no merece la pena, algo que solamente te hace daño. Hay que saber llevar las cosas y buscar un equilibrio que te permita soltar una sonrisa, sin miedo, mostrándote como eres completamente, sin ataduras que nos creamos por el miedo al que dirán. Nos aplasta el miedo a perder pero nunca pensamos en el lado positivo de las cosas. Nos olvidamos de que cada error nos hace aprender y aunque volvamos a caer sabemos en lo que nos estamos metiendo. No confiamos en nada, no confiamos en nadie y si lo hacemos es en la persona equivocada. Por eso nos cerramos, por eso hacemos una especie de caparazón que poca gente puede llegar a atravesar y cuando consiguen hacerlo llegan hasta dentro, rompen los esquemas y te quedas completamente perdido. No quieres ni pensar que alguien esta ahi por ti, que de verdad se preocupa por como estas cada día y que intenta por encima de todas las cosas no dejarte volver a hundirte. Lo dicho rompe completamente los esquemas que tenias en tu cabeza. Y cuando de verdad siento que he logrado encontrar el equilibrio me toca decir adiós de nuevo. Una despedida forzada que no me hace ningún bien, que solo vuelve a complicar las cosas.