Las perdidas son ganancias.

  Dos ojos verdes, una sonrisa cualquiera, una voz cualquiera. Muchos no veis más allá de esto. Pocos notan cuando la voz flaquea y la sonrisa esta perdida. Yo he sido la encargada de hacerme fuerte, porque no me quedaba otra. No quiero más, no necesito que aparezca alguien más para acabar de joderme. He perdido a personas que creía importantes pero al fin y al cabo, como he podido comprobar, no lo eran tanto. Me siento vacía para que me voy a engañar, me falta algo. Pero cuando todo va mal y alguien que supuestamente era importante no se da cuenta de nada te replanteas verdaderamente las cosas. Cada perdida es una ganancia, no podían haberme enseñado algo mejor. Solo me falta encontrar esa ganancia. ¿La gente va desapareciendo sabes? Pero en eso no hay nada que hacer. Hay personas con las que no merece la pena perder ni un segundo más. Estoy segura de que si sigues haciendo esto la vida te golpeara mas fuerte de lo que lo pueda hacer yo. Ya no dependo de la mano de alguien, de los tirones de la gente que siempre me ha querido. Ahora soy lo suficientemente fuerte como para ser yo quien le tiende la mano a ellos, se lo debo. Ahora en mis labios puedes leer "se puede". No tengo suficiente fuerza todavía para decirlo en voz alta, simplemente lo susurro. Pero estoy segura de que pronto podre gritar que se puede luchar sin tener fuerza, se puede aguantar hasta el final y más adelante. "Se puede vivir a contracorriente" me grita el silencio al oído. 


 Eso si, esto es solo un epilogo.Antes, mucho antes, hay una historia que contar.